UNA COMUNIÓN EN LEÓN

Ya os he dicho, creo que en más de una ocasión, que me muero por las fotos de mi admirada Cristina -conocida profesionalmente como MARY WILSON– a la que ya hemos tenido por aquí hablando de bodas bonitas y otras comuniones en León:

Cuando vi en su Instagram la foto que os acabo de enseñar le dije, «Cristina, querida mía, yo quiero esa comunión». Y entre que ella es «muy bien mandada» y Marta, la madre de Candela y Paula, un auténtico encanto, hoy podéis disfrutar de este post que, y no es mérito mío, es una preciosidad. Lo veis y luego me contáis que os parece…

Candela y Paula, que son gemelas, tomaron la Primera Comunión hace un año -el 19 de mayo- en la Iglesia de San Froilán de Leon junto con sus compañeras de colegio. Antes de ir a la iglesia se hicieron estas fotos que me ayudan a explicaros como Marta consiguió que sus hijas estuvieran tan perfectas el día de la comunión.

Tras mucho buscar -vestidos ya confeccionados o talleres que los hicieran- Marta se fue a Pontevedra para ver a una modista de la que le habían hablado muy bien y que captó su idea desde el principio. Y su idea era que los vestidos recordasen a un faldón de bautismo, con el talle alto y bastantes puntillas pero que no fueran muy «pomposos». Los vestidos se confeccionaron en organza de plumeti bordado en color blanco y el lazo de organza de seda en rosa empolvado muy suave.

Me cuenta Marta que los los zapatos y el tocado los compró la tienda AMILÚ de León que tienen cosas ideales y con un toque diferente. El tocado está hecho a mano…

y los zapatos son bailarinas rositas de la marca BELLE CHIARA.

Como en principio el tiempo iba estar un poquito regular, encargó unas mañanitas de punto a SHOPIE KIDS WEAR. Al final hizo un día buenísimo y no se necesitaron pero sí tengo una foto para que las podáis ver y, si finalmente las comuniones este año se celebran en otoño, podáis ir cogiendo ideas…

No me resisto a enseñaros las fotos de las niñas con los camisones y batas de NONOS PIJAMAS que fueron regalo de un familiar:

En vez de cruces, las niñas llevaron medallas con la imagen de la Virgen:

Las fotos de Marta vistiendo a sus hijas o de ellas ayudándose entre sí van a ser un recuerdo precioso…

Para las amantes de la deco y el papel pintado, esta foto:

Después de la celebración en la iglesia, la familia fue al Jardín del Chantre donde MARY WILSON hizo estas fotos:

Me pareció que Marta -¡hay que ver lo guapa que es!- iba tan estupenda que, en su momento, le pregunté por su look que compró en la tienda leonesa BELANS: «No me compliqué porque siempre tienen cosas de mi estilo y no miré más: el top era de la marca LAB COLLECTION;  la americana, un poco smoking, de IMPERIAL y; la falda de PEDRO DEL HIERRO«.

Después de las fotos se fueron al restaurante CASA MANDO«no pudimos quedar más contentos»– donde celebraron el gran día con familia y amigos.

De la decoración del comedor se encargó CLARA DECO, «la conozco desde hace años y delegué en ella y la verdad que estaba precioso con centros de flores todos distintos y un arco muy primaveral a la entrada donde colocó el protocolo de las mesas».

La papelería se encargó a PEPA, PEPE Y CÍA: «el libro de firmas – me hacía ilusión para que las niñas tuvieran un recuerdo escrito el día de mañana de toda la familia y amigos íntimos que nos acompañaron- y los detalles de los invitados: una ilustración basada en cómo iban las niñas el día de la comunión y unas bolsitas a juego de lavanda».

Del seating plan,  que se hizo en el arco de flores de la entrada, también se encargó PEPA, PEPE Y CÍA:

Para los niños encargaron unas chuches a LA FIESTA DE OLIVIA:

En vez de una clásica mesa de chuches, Marta preparó una mesa con pastas, bombones, etc…

Ayer, sin ir más lejos, me preguntó mi hija María por los días más felices de mi vida y sin dudarlo le dije que, salvo porque eché muchísimo de menos a mi madre, el día de su Primera Comunión había sido de los más bonitos de mi vida por su significado y porque reuní a mi gente más querida: mi familia y mis mejores amigos -de Madrid y de Burgos-.

Cuando le pregunté a Marta si quería decirme alguna cosa más me respondió esto: «que fue de los mejores días de mi vida, fue muy emotivo y lo pasamos fenomenal pero sin perder el sentido religioso, para nosotros lo más importante, de lo que es la Primera Comunión. Estaban nuestra familia y los amigos de siempre. Y lo rematamos con una sorpresa que, aunque parece que ya está algo pasada de moda, a mí me encanta y no quería que faltase. Apareció la tuna y no veas cómo animaron, tanto a mayores, como a jóvenes».

Y con esta foto de Candela y Paula con las capas de la tuna sobre los hombros, termino este post.

Os dije al principio que creía que os iba a encantar y espero no haberme equivocado.

Cristina -MARY WILSON- gracias por tu trabajo y Marta, gracias por tu amabilidad y enhorabuena por unas niñas tan ideales y por conseguir el objetivo: un día que ni tú, ni ellas, ni el resto de la familia vais a olvidar.

Al resto, gracias por leerme y nos vemos en el próximo post.

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