LAS PRIMERAS COMUNIONES EN EL ARTE -I-

El día 18 de mayo se celebra el Día de los Museos. Este año me enteré a tiempo y lo celebré publicando en Instagram esta imagen del cuadro de Domingo Valdivieso y Henarejos que se encuentra en el museo del Prado.

Se trata de una preciosérrima pintura del año 1866 pintada al óleo sobre lienzo y que se titula, -¡no os lo vais a creer!-, La Primera Comunión. Pinchad en el título para apreciar mucho mejor los detalles de la obra.

A partir de ese momento, mayo de este año, me propuse -ya que me pareció una buena idea- hacer un recopilatorio de pinturas cuya temática fueran las primeras comuniones y publicar un post sobre ello.

Desgraciadamente, muchas lo sabéis, mi vida empezó a trastocarse hace dos años y medio para romperse del todo el día 26 de julio que es el día en que mi marido se fue, derechito, al cielo.

La buena idea de escribir sobre las comuniones pasó a un segundo, tercer e, incluso, cuarto plano. Hasta hoy: la vida continua y, aunque me cuesta ponerme a ello, he de reconocer que una de las cosas que más me distrae -porque me gusta- es el trabajo, el ordenador y las comuniones.

Resumiendo, he retomado el tema y ¡no os podéis ni imaginar la de obras bonitas que hay con las comuniones como tema central!. Hay tantas que no será éste el único post que publique sobre ello. Empiezo.

El primer autor del que os hablo es Joaquín Sorolla quien, en sus primeros años, pintó varios cuadros de temática religiosa. Algunos de ellos reflejan distintas escenas relacionadas con la Primera Comunión.

En 1892 Sorolla pinta El Día Feliz en el que se ve a una niña vestida de comunión recibiendo la bendición de su abuelo dentro de de uno de los barracones de la valenciana playa del Cabañal. El cuadro está pintado al óleo sobre lienzo y se encuentra, normalmente, en el Museo de Arte Contemporáneo de Udine en Italia.

Del mismo año, 1892, y con idéntica escena, niña de comunión recibiendo la bendición de su abuelo, aunque con distinto escenario es la obra La Bendición del Abuelo. Por lo que he podido saber, este cuadro se subastó hace pocos meses pero no sé quien fue el comprador aunque una cosa sí os puedo asegurar, no fui yo.

La última obra de Sorolla que os enseño es el maravilloso óleo de 1896 La Primera Comunión de Carmen Magariños. Este cuadro se pintó por encargo y en él se ven varias niñas saliendo de la capilla a modo de procesión encabezada por la niña, Carmen, vestida de blanco, y sus abuelos.

El cuadro es propiedad de la Corporación Masaveu pero -¡aquí va la gran noticia!- lo podéis ver junto con El Día Feliz y otros cuadros religiosos de Sorolla en el museo Sorolla de Madrid en una exposición titulada Sorolla: Tormento y Devoción.

Ahora os voy a hablar de otro de los grandes, Pablo Picasso. Cuando vi el cuadro que os enseño ahora me costó creer que él fuera el autor pues desconocía que su pintura hubiera tenido un período tan realista.

Fue en sus inicios y esta obra, La Primera Comunión, la pintó cuando tenía tan solo 15 años.

Es un óleo sobre lienzo y se encuentra en el Museo Picasso de Barcelona donde también tienen algunos de los bocetos de esta obra.

Y en 1919 Picasso volvió a tratar el tema de las comuniones en sus cuadros.

Pintó Los Primeros Comulgantes

Y La Comulgante con Misal.

Picasso vivió en París y allí también vivió Henri de Toulouse-Lautrec quien en 1888 pintó Un Día de Primera Comunión. El cuadro está pintado a carboncillo y óleo sobre cartón y en él se representa a una familia burguesa caminando hacía la comunión de la hija. Esta pintura está expuesta en el Museo de los Agustinos de Toulouse.

Y antes de hablaros de mi pintora americana favorita, os dejo con estas maravillas de Fernando Botero. El artista colombiano es y será uno de mis favoritos pues siempre me he sentido muy representada en sus obras.

Botero se pintó en dos autorretratos que tituló de la misma manera, El Día de mi Primera Comunión. El primero lo firma en 1968,

Y, el segundo en 1970. Ambos son óleos sobre lienzo.

Me gusta mucho la pintura de Elizabeth Nourse, una de las más importantes pintoras estadounidenses aunque vivió gran parte de su vida en París. Del estilo de Nourse se ha dicho que fue precursor del realismo social y hay que decir que, pese a su época y a su condición de mujer, fue una artista muy reconocida recibiendo en vida grandes premios y distinciones.

Para este post rescato dos obras. La Primera Comunión es un óleo sobre lienzo pintado en 1895 que refleja la escena en la que una monja ayuda a una niña a sujetarse el velo mientras otra observa atentamente. Me parece una maravilla.

El segundo cuadro es otro óleo sobre lienzo y se titula Las Primeras Comulgantes.

Caroline Augusta Lord nació en la misma ciudad que Nourse, Cincinnati; como ella viajó a París y; al igual que su amiga, también trató el tema de las comuniones en alguna de sus obras.

La Primera Comunión es un óleo sobre lienzo que la artista pintó en 1901:

Aproximadamente en 1913, Alfred Guillou pintó El Hermano Pequeño. Se trata de un óleo sobre tela en el que vemos a una niña vestida de Primera Comunión abrazando a su hermano pequeño mientras es observada por su madre. La escena transcurre, como la mayoría de las obras del autor en su Bretaña natal.

El cuadro es una preciosidad en su conjunto pero, ¿sabéis que es lo que más me gusta?: El vestido de la niña que me parece podría inspirar algunos vestidos para las comuniones de hoy en día.

Esta última obra que os enseño hoy me parece espectacular. Es de el francés Theophile Emmanuel Duverger nacido en Burdeos en el año 1821. Realista como alguno de los artistas de los que ya os he hablado, de Duverger se destaca su formación autodidacta y la ternura que impregna sus obras dedicadas, la mayoría de ellas como podéis ver aquí, a la infancia.

Yo os traigo esta pintura plagada de niñas de Primera Comunión aunque la obra se llama La Confirmación en la Iglesia de Villiers-le-Bel. Quizás, no lo sé, en el siglo XIX las niñas francesas se confirmaban vestidas de blanco. En cualquier caso, a mí me parece que este cuadro era perfecto para encabezar este post dedicado a la Primera Comunión en el arte y, también, para ponerle punto final.

Espero que os haya gustado. Yo, me lo he pasado tan bien preparándolo que ya tengo recopilados varios cuadros para una segunda parte.

Como siempre os digo, muchas gracias por leerme y ¡nos vemos en el próximo post!

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